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Enrique Pérez "Pachín"

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Jueves, 22 de abril de 2010

    

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Un defensa de altura

 

Enrique Pérez Díaz, más conocido en el mundo futbolístico por el apodo de “Pachín”, comenzó su carrera futbolística en el Besaya de Torrelavega, su ciudad natal, un equipo que el mismo fundó en compañía de otros amigos de la localidad. Sus grandes cualidades –defensa atlético, fuerte y poderoso a la hora de enfrentarse al rival- le valieron para que muy pronto varios equipos se fijasen en él. Sniace, Torrelavega, Burgos, Osasuna y por fin, su gran sueño, el Real Madrid, equipo en el que marcaría un estilo como defensa.

 

Estaba como predestinado que Real Madrid y Pachín debían de unir sus esfuerzos por el bien de ambos. Lo que no estaba tan claro, al principio, es que esa unión fuese “eterna”. Enrique Pérez, Pachín, es un producto típico de la cantera cántabra. Fuerte, recio y no exento de técnica, llegó al Real Madrid en la época en la que los grandes jugadores de las cinco Copas de Europa comenzaban su declive y aún se encontraba en pleno proceso embrionario el que sería el “equipo ye-yé”. Por ello, Pachín es un hombre engarce entre dos equipos distintos, pero con la misma filosofía, ser los mejores. Y de ambos escogió los mejor y en ambos dejó, también, lo mejor de sí mismo.

 

Pero para llegar hasta aquí Pachín comenzó su historia futbolística en su Cantabria natal, ingresando en el Besaya, un equipo que lleva el nombre del río que pasa por Torrelavega cuando tenía 16 años recién cumplidos, de ahí pasa al Sniace, equipo de la empresa eléctrica del mismo nombre, también en su etapa de juvenil y desde aquí el salto al Torrelavega, en Tercera División, equipo en el que coincide con su hermano mayor, Paco, pero también “Pachín” como “nombre de guerra”.

 

También el hermano menor jugó en el Torrelavega, otro Pachín más. Pero, ¿ de dónde viene lo de Pachín? “Era el apodo de mi abuelo Francisco, natural de Ribadeo,. Allí le llamaban “Pachi” y luego, cuando vino a Cantabria, por deformación se transformó en Pachín. Así que todos los varones de la familia éramos Pachín”.

 

Aclarado lo del apodo nos metemos de lleno en la vida deportiva del Pachín, Enrique Pérez Díaz, el Pachín bueno, futbolísticamente hablando, el que llegó a conquistar con el Real Madrid todo lo que sueña un jugador de fútbol. Pero vayamos paso a paso. Habíamos dejado a Pachín en el Torrelavega, donde coincide con Zaballa, que luego destacaría en la filas del Osasuna, donde también recaló Pachín previo paso por el Burgos, donde estuvo nueve meses.

 

Sus grandes cualidades –defensa atlético, fuerte y poderoso a la hora de enfrentarse al rival- le valieron para que varios equipos se fijasen en él. Osasuna, y Celta, pugna por sus servicios y el presidente del Burgos intenta sacar partido de la situación haciéndole firmar dos contratos, lo que le supone que la Federación Española de Fútbol le sancione por espacio de un año. Juega durante unos meses en el equipo de Pamplona e inmediatamente pega el salto al Real Madrid.

 

Con la sanción a medio cumplir, a Pachín no le queda más remedio que estarse ese año jugando amistosos. Pero fue Miguel Muñoz, el legendario entrenador madridista, quien pensó qué si Pachín podía jugar amistosos internacionales también podría jugar internacionales oficiales, y así fue y en su primera temporada en el Real Madrid Pachín consiguió la Copa de Europa, pero eso queda para el siguiente capítulo.

 

Una vida en el Real Madrid

 

La agudeza de Miguel Muñoz, “un gran entrenador que hizo historia en el Real Madrid”, comenta Pachín, hizo que éste pudiese jugar en Europa y participar en la consecución del quito título continental, la quinta Copa de Europa en la que fue la final de los récords: 135.000 espectadores, diez goles, siete para un equipo, el Real Madrid… Pachín debuta en esta competición ya en semifinal, pero no una cualquiera, sino con el Barcelona, el eterno enemigo, como rival. La victoria sonrió al Madrid en los dos partidos y Pachín no pudo tener un mejor debut, sobre todo si tenemos en cuenta que enfrente estaban hombres como Koscis, Martínez, Suárez, Villaverde o Evaristo. Luego llegaría la ya comentada gran final, ante el Eintrach.

 

A partir de aquí, la carrera deportiva de Pachín comienza un ascenso imparable. Jugador polivalente, podía alternar perfectamente en los cinco puestos de atrás, como defensor o como medio. En cualquier situación se desenvolvía como pez en el agua. Así, compartió la línea media con Zoco, Vidal ó Zárraga, y en la defensa con los Casado, Míche, Atienza, los hermanos Lesmes, Sanchís padre…, en definitiva, que Pachín era un fijo en aquel equipo que no tenía rival en España y que seguía asombrando a Europa.

 

Tal fue así que los grandes equipos italianos, los que manejaban el dinero del fútbol en aquella época, se fijaron en él. Pachín tuvo la oportunidad de ir a Italia con Helenio Herrera, pero entre su madridismo -“Estar en el Real Madrid es lo más grande que le puede pasar a un futbolista, como yo, que además es seguidor de este equipo desde niño, es un orgullo difícil de explicar.”, comenta, y el que por entonces cuando fichabas por un Club lo hacías para toda la vida, impidieron que diera el salto al Calcio donde sus cualidades defensoras le hubieran aupado a lo más alto.

 

El éxito es un fiel compañero en su carrera en el Real Madrid y la Liga española una aliada. Hasta siete títulos de Liga consigue en sus nueve campañas en el equipo. Alterna con los Di Stéfano, Gento, Puskas y compañía, por un lado, y con los jóvenes que más tarde configurarían el “equipo ye-yé”, Pachín fue haciendo historia en el fútbol español y en el Real Madrid, hasta conseguir esas siete Ligas que adornan su palmarés, además de la Copa de España y otros trofeos no menos prestigiosos.

 

En Europa las cosas no le fueron nada mal, ya que Pachín ganó para su palmarés dos Copas de Europa y una Copa Intercontinental, la primera que se disputó. Un balance deportivo del que pocos pueden presumir. Y todo bajo la presidencia de un hombre, Santiago Bernabéu de Yeste, del que Pachín resalta sus cualidades: "Don Santiago fue un presidente con unas ideas de futuro impresionante, con una personalidad arrolladora y con un gran carisma. Fue un padre para todos".Enrique Pérez ''Pachín''.

 

Del terreno de juego al banquillo

 

El cese de su actividad como jugador no le desvincula del fútbol. Pachín emprende la carrera de entrenador, en su Club, el Real Madrid, entrenando a Juvenil C. Después, desde el Club le envían a dirigir a uno de sus equipos filiales o colaboradores, como era el Pegaso en aquellos tiempos.

 

Luego Getafe, Osasuna –“me lleva Zoco que es amigo mío y que era directivo del club rojillo y le asciendo de Tercera a Segunda”-, Ceuta, Valladolid –“por un gol no pasamos jugar la semifinal de la Copa de España”-, Levante, Córdoba, Albacete, Granada…, hasta que decide dejar de dar vueltas por la geografía española, a veces arrastrando con él a la familia: “era muy complicado buscar colegio para las niñas un año aquí, otro allí y el siguiente más allá, así que después de Granada decidí dejar de entrenar de manera profesional y me vine a Madrid”.

 

Llega a Madrid y regresa al Club donde desde hace media docena de años se encarga de realizar las pruebas a los chavales que quieren jugar en el Torneo Social. Con la modestia que le es característica, Pachín elude atribuirse cualquier mérito en el descubrimiento de nuevos valores. “Es complicado decirles a unos padres que su niño no nos vale para el Real Madrid, porque la mayoría creen que tienen en su casa una joya. Cuando no los apruebas piensa que uno no entiende de esto. Es duro, porque nosotros tenemos un nivel muy alto y no todos valen. También es verdad que no siempre se acierta, porque los pequeños cambian en un par de años y aquél niño que no valía, ahora es una promesa. Pero nosotros no nos casamos con nadie. De todas formas yo creo que lo principal es que los niños jueguen y se diviertan sin presiones de nadie”, señala Pachín.

 

En la actualidad, Enrique colabora con el departamento de Peñas del Club acudiendo en representación del Real Madrid a los actos que celebran. En ellos, Pachín encuentra el verdadero y cercano cariño de los aficionados madridistas: “Como te decía antes, lo más bonito que me ha ocurrido en mi vida deportiva es haber fichado por el Madrid. Ahora, después de 40 años vas a las Peñas y te adoran, los mayores te recuerdan y los jóvenes que han oído hablar de Pachín a los mayores, también te demuestran un afecto especial, y claro, eso me hace sentirme orgulloso y reconfortado”.

 

Pachín es miembro de la Junta Directiva de la Asociación de Ex Jugadores del Real Madrid y entrenador del equipo de veteranos, que cuenta en sus filas con jugadores que hasta no hace mucho estaban de plena actualidad en el primer equipo, como son los casos de Míchel, Butragueño, Martín Vázquez, Chendo, Buyo y hasta un más que rejuvenecido Mijatovic, por poner sólo unos pocos ejemplos.

 

A Pachín no le falta el humor al referirse a su función de técnico de sus compañeros de asociación: “yo soy sólo el que hace los cambios”, dice modestamente, “porque imagínate después de haber viajado 400 o más kilómetros todos quieren jugar y nadie quiere retirarse del campo durante el partido. Así que a mí me toca hacer los cambios”. Pachín ejerce de entrenador y siempre rodeado de un grupo fiel: Zoco, Sanchis (padre), Pantaleón, Vicente, Atienza y, a veces, el mítico Alfredo Di Stéfano. Es el penúltimo servicio de este gran deportista cántabro a su Real Madrid.

 

Historial

 

Nombre: Enrique Pérez Díaz.

Nombre Deportivo: “Pachín”.

Lugar de nacimiento: Torrelavega (Cantabria)

Fecha: 28 de diciembre de 1938.

Ingresó en el Real Madrid: 1 de Julio de 1959.

Causó Baja como jugador: el 27 de Mayo de 1968.

 

Palmarés:
7 Ligas
1 Copa de España
2 Copas de Europa
1 Copa Intercontinental.
1 Teresa Herrera
2 Ramón de Carranza.
1 Benito Villamaría.
1 Trofeo Aid el Kabir
1 Trofeo Mohamed V

Internacional:
8 veces con la Selección A
3 veces con la Selección Promesas.

Sus números en el Real Madrid
Partidos Jugados:

148 Liga

32 Copa de Europa

35 Copa de España

3 Copa Intercontinental

100 Amistosos nacionales e internacionales

 

En la Temporada 1973/74 se hizo cargo como entrenador del Real Madrid Juvenil C, comenzando su carrera de técnico.